Mi cuñada, una mujer muy especial para mi estuvo en casa de mis suegros visitándoles
algunos días por las fiestas de fin de año, pero el día de regresar a su hogar
se llegó y yo no había tenido tiempo de despedirme de ella y de su esposo; así
que hoy muy temprano llamé a mi suegra para decirle que quería despedirme de mi
cuñada y que aprovechando que estoy de vacaciones les invitaba a desayunar a un
restaurante cercano para que compartiéramos un poco antes de ella regresar a su
casa, a 5 horas de la ciudad.
Como era muy temprano mi suegra me comentó que no se habían levantado pero
que cuando despertaran les iba a mencionar la invitación.
Pasaron 2 horas y mi suegra no me llamaba, así que empecé a preparar el
desayuno para mis niños con la idea de que seguramente ya no iba a poder
despedirme de mi cuñada.
Justo cuando estaba preparando el desayuno mi suegra llamó para confirmarme
el desayuno y que además me tenía una buena noticia. Manuel nos acompañaría a
desayunar!
Me emocioné mucho por esta noticia y corrí a arreglarnos con mis hijos para
desayunar todos en familia.
Mi suegro pasó trayéndome a casa, diciéndome que nos diéramos prisa porque
mi suegra y mi cuñada ya se habían adelantado al restaurante.
Corrí emocionada a subirme a mi carro y cuando llegamos al lugar, ya estaba
Manuel con mi suegra y mi cuñada esperando.
Con la excusa de ver que los niños comieran, me senté justo frente a Manuel
con nuestros hijos a la par. Fue muy bonito el ver de nuevo a mis hijos
compartiendo bajo el mismo techo con su mama y papa a la vez.
Manuel muy distante, en silencio total. Yo en cambio, muy contenta, mi
corazón nuevamente lleno de gozo y agradecimiento a Dios.
El desayuno transcurrió con tranquilidad y Manuel se paró para decir que tenía
que irse ya porque tenía que trabajar. Así que salió antes que todos, no sin
antes pagar él la cuenta.
Nos quedamos su mama y yo cerca, platicando de los niños y cosas por el
estilo. Allí aprovechó para darme las gracias por el desayuno y comentarme que
ella estaba muy feliz porque en la casa estaban todos arreglándose para salir
cuando Manuel les preguntó que a donde iban tan temprano y ella le comentó que
a desayunar conmigo. Me comenta mi suegra que el comentario de él fue: Yo
también me voy con ustedes.
Otra cosa que me comentó mi suegra es que está muy contenta porque estos días
Manuel no ha llegado tan tarde y que aparentemente están con problemas con la
otra persona.
Dicen que cuando el rio suena, es porque piedras trae. Yo solo sigo
esperando en el Señor que nos muestre su voluntad, que conforme a su tiempo y a
sus planes nos muestre como esta montaña seguirá desmoronándose poco a poco. El
Señor es misterioso en su actuar, y puede que la montaña se siga desmoronando
por pocos, puede que lo haga de una sola vez, como también puede que después de
estos terroncitos que han caido, la montaña siga aparentemente inmóvil. Mi Dios es
un Dios sabio y a sus propósitos y planes me aferro, porque sé que los planes
que El tiene, son planes de bien y no de mal. Jer. 29:11
Por lo pronto, agradezco por este bello regalo que me dio el día de hoy,
confiada en que luego de esto, vendrán más.
Fe es creer en lo que no se vé
La fe mueve montañas y este, es mi diario de todo lo que acontece al rededor de esta montaña que derribo, que arrojo al fondo del mar por medio de la fe en el nombre de Jesús.
diciembre 26, 2012
diciembre 25, 2012
Terroncitos de la gran Montaña.
Mi montaña aun
sigue allí aparentemente inmóvil,
grande, fuerte, indestructible. Una
montaña difícil de traspasar, difícil de derribar.
Pero mi fe también
continúa y no hay forma que me hagan pensar que la montaña nunca se moverá. En el libro “El Silencio de Maria” del Padre Ignacio Larrañaga hay una frase que
me encanta, podría decir que es parte de mi lema en esta batalla: “Dicen que el agua cayendo gota a gota,
acaba por perforar las entrañas de una roca”. Mi lucha es así, gota a gota sabiendo que si
continuo aferrada de la mano de mi Señor, todo es posible y para Él esta
montaña que ante los ojos de los hombres es imposible derribar, para El será
una razón más para mostrar su poder y su
fidelidad ante las promesas hechas.
Este año ya va
culminando y con él, muchísimas cosas hermosas.
Mi Señor este año ha sido tan bondadoso y misericordioso conmigo. De
esa herida que tanto costó sanar, podría decir que ya solo quedó la cicatriz, como cuando uno sufre una intervención
quirúrgica y queda una cicatriz un tanto sensible, pero cada que se ve es para darse cuenta que el dolor ha
sido superado. Mi corazón está muy sano
y lleno de paz, lleno de gozo y de muchísima esperanza, no solo en la restauración
de mi matrimonio, sino esperanza en que cada día en general el Señor trae cosas
buenas y bellas a mi vida. Bendito mi
Señor que mi dolor lo ha convertido en canto! (Salmo 126:5)
Aunque debo
confesar que me he alejado del grupo JSMF,
mi lucha aun continua, mi fe sigue estando firme y estable.
Y en estas últimas
semanas, el Señor me ha dejado ver que
la montaña va desprendiendo uno que otro terroncito, justo ayer que se celebró la noche buena el Señor me dio dos regalos hermosos que no
me los esperaba. El primero, Manuel me llamó por la mañana para que
apresurara una compra de un refrigerador que necesito, el que tenía en uso se descompuso y ya no es posible
su reparación; y como él trabaja en una
cadena de electrodomésticos pues “abusé”
solicitándole que me apoyara consiguiendo un buen precio para poder
comprar uno nuevo. En ningún momento
pedí apoyo para que él pagara ni cosa por el estilo, incluso le indiqué como sería
mi forma de pago. Junto a este
refrigerador, también quise comprar una
cama nueva y al llegar a la tienda mi sorpresa es que la persona que me atiende me dice que solo me
cobrará el refrigerador y que de la cama dio instrucciones Manuel para que se la cobren a él. Es un gesto muy amable de su parte que
agradecí inmediatamente pues jamás me lo
esperé.
Esa misma
noche buena debíamos terminar con mis
suegros la corona de adviento, y para eso
planificamos realizarla en la tarde para yo poder estar con mi mama y mis
hermanos en la noche. Por cosas que solo
Dios sabe, la corona no la pudimos realizar en la tarde así que llamé a mi suegra para decirle que llegaría
como a las 7:30pm. Al llegar, mi sorpresa que afuera de la casa de mi
suegra estaba el carro de Manuel estacionado, tampoco lo esperaba porque pensé
que este día lo pasaría en otro lugar.
Esperamos por
mucho tiempo a mi cuñado para celebrar la corona de adviento, ya que el deseo
de mis suegros era tener reunidos a sus 3 hijos y sus nietos.
Mi segundo regalo fue que Manuel bajó a celebrar la corona de adviento
con toda la familia y me dio un abrazo de la paz!!!!.... Yo estaba por dentro agradecidísima con
mi Señor, pues desde hace algún tiempo le venía diciendo a
mi Dios que el regalo que más anhelaba era un abrazo de mi esposo en esta
navidad y allí estaba mi Señor, fiel y bondadoso como siempre, dándome el
abrazo en navidad. Mi corazón estaba
lleno de gozo y agradecimiento a mi bello Señor.
La noche
estaba muy alegre con tanto niño corriendo por todos lados y la familia
reunida, pero tenía el compromiso con mi mama de pasar la media noche junto a
mis hermanos y sinceramente no quería dejar ese bello cuadro de ver a mis hijos
jugando con su papa en la noche buena.
Mi corazón quería quedarse un poco más
pero mi compromiso con mi mama estaba presente.
Al
despedirnos, casi a las 11:30 les pedí a
mis hijos que dieran el abrazo de navidad a todos los presentes, y junto a
ellos también yo iba dando el abrazo. Mi
Señor tan bello que tocó el corazón de Manuel para que bajara a la sala en ese
justo momento y aproveché para darle otro abrazo de navidad. Sé que mi Señor me dio el momento para
hacerlo, como diciendo: “aquí está la oportunidad para que te dé el abrazo que
tanto me has pedido”. no pude dar el
abrazo que hubiese querido. A lo mejor
por temor o inseguridad y solo pude
abrazar a Manuel de una manera un tanto
distante y fría.
Sin embargo mi
corazón estaba lleno de gozo y agradecimiento, mi rostro iba irradiando
felicidad de ver que mi Señor movió todo para que pudiera pasar un buen momento
justo la noche buena.
Para mí esto
es como un terroncito de esa gran montaña que parece nunca dejarse
derribar, son situaciones que me dan un
respiro de esperanza, y si a esto añadimos que hace como un mes recibí un
mensaje de Randall donde me comenta que aparentemente la relación que Manuel tenia con la otra persona terminó, entonces creo que es cuestión de seguir
esperando que el Señor manifieste su poder para derribar completamente esta
montaña que tan difícil se ha hecho
derribar.
Con respecto a
ese correo que recibí, mi postura es
como de espectadora, simplemente observando que sucede alrededor y esperando en
el Señor; que al final es el único que
sabe qué planes tiene para esta relación de adulterio, El conoce la fecha en
que esa relación terminará o terminó y sabe los motivos. Él es quien se encargará de eso y mis oraciones son para que cada uno de
ellos, de manera separada encuentre
al Señor y puedan dar testimonio de su
misericordia, de su perdón y de su amor.
De cómo El les ha estado esperando con los brazos abiertos como aquel
padre que esperó a su hijo prodigo.
Mi tarea es
continuar orando y aferrándome de la
mano del Señor, velar por mi crecimiento
espiritual y mantener esa relación personal con Dios lo mas intima posible para
que el dia que El decida actuar, yo esté
preparada para abrir de nuevo mi corazón a un matrimonio acompañado de Dios. Mi fe es imposible de quebrantar, como
imposible es para el Señor dejar de cumplir sus promesas.
Gracias mi
Dios por estos bellos gestos que me das!, gracias porque a través de ellos veo
como tu mano empieza a mover mi montaña.
Grande eres y nadie te gana en poder y misericordia.
septiembre 17, 2012
Aún en la lucha
Ya poco más de 3 años de esta dura separación. Solo puedo decir: Cuan grande es mi Dios!.
Me ha sacado del dolor, me ha llenado de fortaleza cuando más lo he necesitado, me ha llenado de paz que sobrepasa todo entendimiento. Ha transformado mi ser, y aunque día a día lucho contra las debilidades de la carne, siempre su Santo Espíritu me dice lo que hago mal, me reprende y me lleva al camino correcto.
Hace un par de meses precisamente, estuve fuera de mi país por cuestiones de trabajo me aleje de las cosas del Señor casi por 3 semanas y vaya si no me ha costado regresar a su redil!
Hay momentos en los que no tengo ya ganas de nada, pero digo: separada de Él, que puedo hacer?? Si con mi propia sabiduría no puedo hacer nada, si con mis propias fuerzas no puedo llegar tan lejos. Tengo 3 años de estar buscando ser agradable al Señor, y si pongo mi vista atrás y veo que es mucho lo que EL ha hecho en mi, ha sido grande la transformación, aun falta tanto, tanto. Aun necesito que me tome en sus manos y cada día me transforme más. Que cada día arranque de mi todo lo que me aleja de El, que cada día ponga en mi nueva sed de EL, de su amor y de su misericordia. Se que el como el buen alfarero, mi vida la hará de nuevo.
Mi lucha por mi matrimonio allí sigue, no tan fervientemente como antes, pero aun dentro de mí sigue una esperanza de que El Señor en su momento lo hará. No sé si es porque finalmente abandoné mi lucha en sus manos y le dejé a El toda la batalla, pero ya no tengo la "santa" obsesión de restaurar lo que está en ruinas. Ahora lo que más me mueve es estar unida a mi Padre y tratar de ser agradable a sus ojos. Ya mi oración no está centrada en una restauración matrimonial, ya mi oración no se basa en una sanación y liberación de Manuel, siento que ya hice demasiado. Sé que nunca nada es demasiado para salvar el alma de un pecador, pero simplemente siento que ya no quiero seguir con esa lucha, a veces oro y elevo plegarias por el alma de Manuel simplemente por obediencia a Dios porque si realmente somos una sola carne, mi deber es orar por él, pero no me nace para nada hacerlo. Esta es una de mis debilidades, que no estoy orando como debiese por él.
A veces pienso que si la palabra dice que Dios no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse, y que El me ha dicho que restaurará mi matrimonio, por que debo seguir insistiendo en que lo haga?? Pero mi debilidad como ser humano es tan grande, es allí donde debo pelear con las debilidades de la carne, en tratar de entender estas cosas de Dios. El es grande, es soberano, es misericordioso y debo de ser obediente en tratar de rescatar lo que está perdido, pero simplemente siento que mis fuerzas no dan para más.
He pasado días muy difíciles, a veces me siento tan miserable, tan infeliz, tan desdichada y me pregunto por qué? si el amor de Dios cubre todo, si la gracia de Dios es tan amplia que debería llenar por completo mi corazón. Y si, es así, esto es una realidad porque cuando más cerca estuve de mi Dios, Él me llenó, me fortaleció, me sostuvo; pero ahora he estado alejada de Él y mi corazón no se siente lleno.
Dios mío, ayúdame a buscarte nuevamente. Ayúdame a que mi primer pensamiento seas tú, que mi primer respiro sea para ti! Ten misericordia de mi alma mi Señor y llénala de ti. Hazme de nuevo, llena mi corazón de sed de ti para buscarte desesperadamente como cuando lo hacía antes y en tus manos encontraba la fortaleza necesaria para continuar. Por qué ahora no puedo buscarte como antes?
Hecha fuera de mi toda distracción, toda piedra de tropiezo y encamíname de nuevo al plan que tú tienes para mí. Revélame tus planes; aun quieres que siga luchando por este matrimonio muerto a la vista de todos?? Sé que tú tienes el poder de revivirlo, pero... es tu voluntad?? Dame fuerzas mi Señor, dame sabiduría para poder llevar a cabo tus planes que yo sé sin duda alguna que tus planes siempre serán los mejores.
Guía mis pasos y mis pensamientos y dame sed de ti, ayúdame a amarte por sobre todas las cosas y permíteme saber si deseas que siga orando por lo que ya no tengo ganas de orar. Háblame mi Señor, dame respuestas a mis inquietudes. Ilumina nuevamente mi ser, llénalo de gozo de paz y de tu amor, hazme saber que tú sigues sosteniéndome y guiándome a donde tú quieres que yo vaya y que todo este silencio que ha habido durante estos meses es porque tu estas trabajando.
Dime Señor que es tu voluntad que yo siga clamando por un matrimonio destruido, muerto, sin señales de vida, porque tú harás nuevas todas las cosas. Sé que tú tienes el poder, porque para ti no hay nada imposible, pero es tu volitad hacerlo?
Escucha mi clamor!, Lléname de ti, hazme una sola contigo, guía mis pasos hacia tu voluntad. Separada de ti nada puedo hacer y aunque no sea tu voluntad el restaurar un matrimonio destruido, seguiré a donde quiera que tú me lleves.
Tú eres el único que puede hacer nuevas todas las cosas, de plantar semillas en el desierto y hacer que florezcan verdes pastos. Tú eres el único que puede poner vino nuevo en odres viejos. El que puede convertir esta agua pura en el mejor de los vinos. Solo tú puedes hacer cosas bellas de estas cenizas.
marzo 23, 2012
La promesa de Dios
El domingo 26 de febrero
pasado, justo en la primera lectura Dios habló a mi
corazón. Meditaba sobre esa promesa preciosa que le hizo a
Noé, que la tierra nunca más seria destruida por causa de un diluvio
y que para recordarnos esa promesa EL, nuestro Dios pondría un arco iris.
De pronto, vino a mi corazón
una voz que dijo: también hice promesas a Abraham, y tardé en
cumplirlas….
Recordé en ese momento las
muchas veces que mi Señor habló a mi corazón, en ocasiones con voces dentro de
mi ser, en otras me despertaba con una cita bíblica, otras, por
medio de personas que me decían: El señor restaurará; y también lo hizo
directamente a través de la biblia. MI corazón en ese entonces
estaba muy, muy adolorido, herido y sin fuerzas para vivir. Pero
fueron muchas, muchas veces las que el Señor prometió que mi
matrimonio será restaurado y a eso me sigo aferrando.
Y nuevamente vino Abraham a mi
mente. Y me pregunté a misma: Cuanto pasó Abraham desde
el día en que el Señor le hizo la promesa, hasta el momento de ver cumplida la
misma???
Y comparto con ustedes lo
siguiente:
Dice el libro de Génesis
12,1,4 Pero Yavé había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu
parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti
una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán
benditas en ti todas las familias de la tierra. Y era Abram de edad de setenta
y cinco años cuando salió de Harán.
Y era Abram, (aquí no tenia aun
el nombre dado por Dios) de 75 años, cuando decidió creerle al
Señor. Luego dice Génesis 14,5-6 Y
lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si
las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Yavé, y le fue contado por justicia.
Abram creyó al Señor, sabía que
DIos le cumpliría, Tenia la promesa, pero…
Los años pasaban y nada
pasaba... Tenía una promesa y las cosas no sucedían, supongo que Sara se
burlaba de él, como lo hacen hoy nuestros familiares al decirles que nuestro
matrimonio será restaurado porque Dios lo ha prometido.
Pienso que Abraham flaqueó,
como muchos de nosotros, como todos los que hoy estamos en este grupo lo hemos
hecho, y empezó a ver las circunstancias, a ver que cada día se hacía viejo y
que su juventud se quedaba atrás… Como muchos hoy piensan: es que mi juventud
se me va y cuando regrese ya seremos dos viejitos y me habré perdido muchas
cosas junto a él. Es que ya no podré ser feliz… y muchas excusas mas.
Abraham y
Sarai, o más bien Sarai decidió que mejor hacia las
cosas a su manera, porque la promesa no llegaba. Y luego leemos:
Génesis 16, 1-2 Sarai,
la esposa de Abraham, no le había dado ningún hijo. Pero ella tenía una esclava
egipcia llamada Agar. Sarai dijo a Abraham: "Ya que el Señor me
impide ser madre, únete a mi esclava. Tal vez por medio de ella podré tener
hijos". Y Abraham accedió al deseo de Sarai.
Cuantas veces no hacemos las
cosas a nuestra manera?? Los días pasan, los meses o quizás años pasan y esa
promesa de Dios no se cumple, y como no se cumple decidimos
“ayudarlo” y hacer que las cosas sucedan, de acuerdo a nuestra pobre e infeliz
voluntad. Tomamos decisiones para nuestro “bien” debido a que sucede
todo lo contrario a la promesa de Dios, sucede que incluso el divorcio tocó ya
las puertas de nuestro hogar y esa promesa que Dios hizo, nunca se
“cumplió”, según nosotros.
Pero nuestro Dios es un Dios
fiel!, El si hace una promesa, la cumple porque la cumple, en el capítulo 17
leemos:
Génesis 17,1-7 Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando
le apareció Yavé y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y
sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.
Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: He
aquí mí pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará
más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por
padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré
naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y
tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser
tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.
Pasaron 24 años desde la
primera promesa, hasta el día en que Dios volvió a prometer! 24 años esperando
ese hijo prometido…. Pero a pesar de que Abraham había hecho las cosas a su
manera, El Señor una vez más promete. Las cosas se deben hacer como
Dios dice, como sus planes son, las cosas deberán suceder de acuerdo a su
promesa, en su tiempo y no conforme a nuestra boba voluntad.
Algo que me llama la atención
es que las dos veces que Dios prometió a Abraham hacerlo padre de
muchos, siempre dio un mandato. En la primera ocasión
dice: “Vete de tu tierra y de tu parentela” y
Abraham obedeció, en la segunda ocasión dice el Señor: “anda
delante de mí y sé perfecto”, y aunque Abraham había ya hecho las
cosas de acuerdo a su voluntad humana, obedeció de nuevo al Señor.
Sé que muchos de nosotros hemos
recibido la promesa directamente de Dios, de que EL hará, de que El restaurara
nuestros hogares, nuestras familias. Y si esa promesa no la has
escuchado, no la has leído… que esperas para preguntarle al Señor que es lo que
hará? Qué esperas para preguntarle al Señor qué planes tiene para ti y para tu
conyugue? El te responderá, de eso estoy segurísima, y te
confirmará su decisión. El siempre confirma una respuesta.
Y si tenemos la promesa,
seguramente también nos ha dado un mandamiento. Estamos cumpliendo ese
mandamiento que El nos ha dado? Porque seguramente
a todos nos ha pedido hacer algo mientras la restauración llega. Lo
estamos cumpliendo??
Siguiendo con Génesis,
específicamente en el capitulo 22:16 dice: “Por mí
mismo he jurado, dice Yavé, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado
tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia
como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu
descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas
todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”
Los que hemos leído Génesis,
vemos como Abraham es obediente una vez más, y seguramente con frustración
lleva al sacrificio a ese hijo que Dios prometió darle y que cumplió. Me pongo
un momento en el lugar de Abraham y siendo él humano, como todos nosotros,
seguramente se pregunto: ¿Para qué tanto esperar?, ¿para que una promesa
cumplida? ¿Por qué si me da el hijo que tanto tiempo esperé, hoy me lo
quita?... seguramente Abraham no entendía nada, nada de lo que Dios
le pedía que hiciera, pero obedientemente cumplió al pie de la letra cada
mandato. Y entonces vemos como Dios le dice: “Por mí
mismo he jurado, dice Yavé, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado
tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia
como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del
mar. Dios cumplió la promesa, porque Abraham fue fiel a su mandato,
sucedieron muchas cosas en el ínterin, pasaron muchos años pero Dios fue fiel.
Muchos tenemos la promesa de
Dios, pero también el mandato. Así que preocupémonos por lo que nos
toca, por cumplir la misión que tenemos mientras el conyugue
regresa, que EL nuestro Dios fiel y bondadoso hará en su tiempo y
conforme su voluntad lo que a Él le corresponde. Viene a mi esa
escritura que a muchos, muchos nos ha dado: “Y el Señor me respondió:
"Escribe la visión, grábala en tablillas, para que pueda leerse con
facilidad; pues es aún una visión para una fecha fija, llegará a su término y
no fallará; si tarda, espérala, pues llegará en el momento preciso". Habacuc
2:2-3
Que el Señor nos siga dando la
paciencia y la fortaleza para poder soportar el tiempo que El ha marcado,
mientras ellos vuelven. Mientras tanto, hagamos lo que El nos ha
pedido para agradarle, para obedecer.
Bendiciones,
noviembre 28, 2011
Llena de fe y fortaleza!!!
El año ya casi termina, ha sido un año de altibajos, un año lleno de mucha misericordia de Dios, de ver con mis propios ojos como Él me ha acompañado a lo largo de tantas dificultades. He tenido días difíciles, días duros en los que aun duele el alma pasar mis fines de semana sola con mis hijos. Días en los que no tengo ganas de jugar con ellos, días en los que no quise ir a la iglesia porque sentía que ya no tenía fuerzas.
He tenido días en los que no podía ni con mi propia vida, que ya no tenia sentido nada dentro de los caminos del Señor y que mis fuerzas no me daban para lidiar con mi propia vida, y el Señor me puso a pastorear 13 vidas más, aparte de la mía en mi pequeña comunidad. Fué incomprensible para mi ver el llamado de Dios cuando me nombraron coordinadora de pequeña comunidad, cuando mi fe estaba por los suelos, pero es asi como Él actua... incomprensiblemente!
He tenido problemas económicos, estuve a punto de perder mi trabajo porque simplemente al gerente general de la empresa yo no le caía bien, me dijeron que tendría trabajo hasta el 31 de mayo, y ese día paso sin que me despidieran, 3 meses después despidieron a la persona que me quiso despedir. En cada situación difícil, me arrodillé y le dije a mi Padre que no podía más que solo Él podía sacarme y darme fuerzas para continuar y así lo ha venido haciendo, me ha sigue sosteniendo cada que busco de Él. Siempre fiel, amoroso y misericordioso conmigo, sigue sorprendiéndome cada día con cada solución que da a mis problemas.
Este año ha sido lleno de muchas manifestaciones del Señor. He visto como cosas suceden a mí alrededor, El Señor ha ido tocando corazones para que cosas sucedan. El Señor es grande, El es bueno.
Me ha permitido conocer personalmente a varios compañeros de lucha de varios paises en el 1er Congreso Internacional llevado en México DF, y darme cuenta que somos muchos los locos que luchamos por el matrimonio y la unión familiar.
Me ha permitido conocer un bendito grupo “María Auxiliadora”, de la parroquia Don Bosco, allí he conocido más al Señor, recibí con ellos mi seminario de Vida en el Espíritu y sigo con mis crecimientos mensuales. 1 vez por mes tenemos un retiro abierto de dos días donde nos congregamos a conocer más del Señor, allí he podido experimentar los dones y carismas del Espíritu Santo y me ha llevado a crecer espiritualmente. Me ha regalado muchos hermanos en esta gran comunidad.
Faltan aun algunos días para que este año termine, pero a Dios doy gracias porque estos 35 o 40 días que faltan, sé que su gracia sobre mi seguirá brillando.
Van pasando ya muchos meses de este año, y cada día de este año he pedido a mi Dios por mi Manuel, para que un día toque su corazón, para que un día abra sus ojos, que logre convertir ese corazón de piedra en un corazón de carne, tal como me lo ha prometido en Ezequiel 36:26-30
“Les daré un corazón nuevo y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo. Quitaré de su carne ese corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Pondré dentro de ustedes mi Espíritu y haré que caminen según mis mandamientos, que observen mis leyes y que las pongan en práctica. Vivirán en el país que di a sus padres, ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. Los libraré de todas sus impurezas. Llamaré al trigo y brotará en abundancia; no les enviaré más hambrunas. Multiplicaré los frutos de los árboles y los productos del campo; ya no serán más humillados por el hambre en presencia de las demás naciones.”
Este fin de semana que recién pasó el Señor me dijo a través de la hermana que oró para que hubiera derramamiento del Espíritu Santo: El Señor tiene muchos regalos para ti! Y sé que así será, porque mi Señor, mi Dios al que yo alabo y glorifico su nombre lo que promete lo cumple, tal como lo dice su palabra en Números 23:19 Dios no es un hombre, para mentir; ni es un mortal, para desdecirse: ¿Acaso él dice y no hace, promete una cosa y no cumple?
Glorifico y alabo el nombre del Señor!, porque El es bueno, porque grande es su nombre. Bendito y alabado seas porque he caído muchas veces, pero en todas he sentido tu presencia divina levantándome. No me dejas mi Señor, tu misericordia es tan grande que cada vez te compadeces de mi y me encaminas nuevamente y me haces continuar por tus caminos para llenarme de fe, de fortaleza de tu amor y de tu misericordia. Bendito y alabado seas por siempre mi Señor!!
Gloria a Dios en las alturas!!
agosto 23, 2011
Dame fuerzas mi Señor!
Sostenme en tus manos, tómame como el barro y hazme de nuevo. Transformame, transforma mi mente, mi alma mi cuerpo, Sométeme a cumplir tu voluntad, la cual es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2)
Quiero sentirme en paz conmigo misma, quiero saber que estoy haciendo las cosas de acuerdo a tu voluntad. En este preciso momento tú conoces mi sentir. Líbrame mi Señor de esta pereza espiritual que me esta atando. Dame alas como de águilas y hazme volar alto.
Padre amoroso, en el nombre poderoso de Jesús echo fuera toda situación que me este impidiendo sentirme plena, confiada; que me haga sentir capaz de volar. Señor soy tu hija, hecha a tu imagen y semejanza!!... dame capacidad de demostrar que soy tu hija!.
Padre amoroso, guía mis pasos, no me dejes estar lejos de ti. Sostenme en tu mano, duramente, fuertemente, aunque me duela, no me sueltes!!
Sé que tu me has sostenido por todo este tiempo mi Señor, y que lo seguirás haciendo porque tu promesa dice que tu estarás conmigo, todos los días de mi vida, hasta el fin del mundo, pero Padre, no sé que me pasa que me siento alejada de ti… Donde están mis ganas de orar? Mi entusiasmo? Donde están mis ganas de leer la biblia, mi espíritu lleno de gozo y de paz?? Donde esta mi alegría? Mi confianza en ti??
Padre, perdóname mi Señor porque he perdido todo lo que tu me has dado, y no sé en que momento lo abandoné, pero Padre, a ti clamo hoy con mis brazos elevados al cielo para que tengas misericordia y perdones mi falta de animo y deseo de seguir luchando.
Hoy me siento abatida, cansada, llena de tantas cosas en la cabeza. Dame guía mi Señor, dame sabiduría!!
Ten compasión y misericordia de esta hija tuya que siente desfallecer.!! Esque simplemente no le veo un futuro a mi vida, son tantas cosas las que me inquietan. Aquí está mi carga Señor, llévatela lejos, no la quiero, no la acepto… no quiero sentirme así!. Quiero que vuelvas a extender mis brazos y me des esa fortaleza que me hacia caminar por encima de las tormentas. Dame una luz mi Señor, dame una guía, Háblame al oído, háblame a mi corazón. Dime que tu no te iras, que mi pereza y mi falta de fe están alejándome de ti, pero que tu no te iras. Tu estas siempre allí, y quiero aferrarme de nuevo a ti.
Señor, en este momento siento que no estoy bien en ningún lado. Padre muéstrame tu voluntad, siento que mi trabajo no me llena, que no me hace sentir capaz, que no puedo crecer mas. Dame tu mano mi Señor y muéstrame el camino que debo seguir.
Tantas cosas incompletas!!... Permiteme terminar por fin mi universidad, permíteme por fin completar mi conocimiento de otro idioma. Permíteme crecer, tener sabiduría, tener discernimiento. Señor utilízame, muéstrame cual es tu propósito para mi vida, dime a donde quieres que vaya, que quieres que haga, pero hazme sentir que la actividad que desarrolle me llena, me completa, me hace sentir útil a ti.
Dame paz mi Señor, Dame paz es lo que mas anhelo.!!
julio 29, 2011
Me llamó para pedirme que arreglemos los papeles.
Hace varias semanas como a las 10 de la noche, sonó el teléfono de casa, y vi que era Manuel. Me sorprendí un poco, porque nunca me llama, y por la hora era obvio que no quería hablar con los niños.
Me dijo: quiero que arreglemos los papeles. me hice la desentendida y le pregunté a que papeles se refería, y me contestó que a los del divorcio.
Con mucha tranquilidad le dije que si él me hubiese pedido el divorcio hace 1 año, seguramente yo iba a firmarlos sin ningún problema. Pero ahora mis creencias y mi mentalidad no era la misma y que yo no iba a poder firmar ese papel.
Manuel se quedó cayado y me pregunto que era lo que yo esperaba. Le dije: tú sabes que esta es tu familia y esta es tu casa. Su respuesta fue un gran silencio.
Luego me dijo: tú y yo ya ni nos comunicamos, no existe nada entre tú y yo. Y mi respuesta fue: No nos comunicamos porque tú entras y sales y no saludas. Yo te saludo y no contestas.
Me dijo que me había hecho mucho daño a mi, y que no quería provocarme más dolor. Que no quería que este proceso fuera más doloroso y problemático, y que no dañara a mis hijos.
Le contesté que el daño que él me había provocado ya no existía porque desde que yo había buscado a Dios todo mi dolor sanó, que mi Dios me ha fortalecido, me ha llenado de paz y de tranquilidad. Y que de mi parte no esperara más problemas, ni daños a nadie porque yo no los iba a provocar. Me pídió que llegaramos a algún acuerdo, y le pregunté sobre a que tipo de acuerdo quería llegar; volvió a quedar en silencio.
Me cambió de tema y luego me empezó a platicar de los niños, sobre su comportamiento y sobre algunos caprichos que han manifestado.
Platicamos un rato más de los niños y luego se despidió. No me insistió más con el tema.
En ese momento me fui a mi habitación a orar, a clamarle a mi Padre y decirle que esos papeles los pongo en su Diestra poderoso, a clamarle que me dé fortaleza para enfrentar su voluntad y a pedirle que me diera una palabra de aliento, durante mi oración claramente sentí que debías leer el salmo 18, por lo que abrí mi biblia y me encontré con estas palabras maravillosas que me tranquilizaron mucho:
118:1¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo diga la familia de Aarón: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor!
Reconocimiento de la ayuda recibida
118:5 En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó dándome un alivio. El Señor está conmigo: no temeré; ¿qué podrán hacerme los hombres? El Señor está conmigo y me ayuda: yo veré derrotados a mis adversarios. Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.
Todos los paganos me rodearon, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon por todas partes, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon como avispas, ardían como fuego en las espinas, pero yo los derroté en el nombre del Señor. Me empujaron con violencia para derribarme, pero el Señor vino en mi ayuda.
El Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. Un grito de alegría y de victoria resuena en las carpas de los justos:
"La mano del Señor hace proezas, la mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas". No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor. El Señor me castigó duramente, pero no me entregó a la muerte.
Entrada solemne en el Santuario
118:19 "Abran las puertas de la justicia y entraré para dar gracias al Señor". "Esta es la puerta del Señor: sólo los justos entran por ella". Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.
La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Este es el día que hizo el Señor:
alegrémonos y regocijémonos en él. Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y él nos ilumina. "Ordenen una procesión con ramas frondosas hasta los ángulos del altar".
Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias; Dios mío, yo te glorifico. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!
Luego de leer estas bellas palabras de victoria de mi Señor quedé con mucha paz interna.
Los días han transcurrido, y lo único que veo por parte de Manuel, es el deseo de querer llevar una relación un poco más “cordial”
El martes pasado me llamó para pedirme que le prestara un momentito a los niños, llegó a casa por ellos y mi sorpresa fue que no se los llevó como acostumbra a hacerlo, sino se quedó a jugar en casa con ellos. Mis hijos la pasaron muy bien, mientras escuchaba las risas, los gritos y los veía correr por toda la casa, solo daba gracias a Dios, porque esas risas y esos gritos por toda la casa me hicieron recordar aquellos días que éramos la familia mas feliz que existía, pero también daba gracias a Dios por ese momento, porque sé que lo volveremos a ser.
En ti Confío mi Señor! Tu conoces mis pensamientos, tu conoces los anhelos de mi corazón, Tu sabes cuanta fe en ti tengo y en la certeza de que tu restaurarás mi matrimonio. Y entonces yo diré: “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular”
Porque muchas veces quisiste entrar a mi casa, y muchas mas te cerramos la puerta mi Señor, pero a partir de ahora, eres tu la piedra angular!, eres tu esa roca sobre la cual mi hogar esta edificándose.
Me dijo: quiero que arreglemos los papeles. me hice la desentendida y le pregunté a que papeles se refería, y me contestó que a los del divorcio.
Con mucha tranquilidad le dije que si él me hubiese pedido el divorcio hace 1 año, seguramente yo iba a firmarlos sin ningún problema. Pero ahora mis creencias y mi mentalidad no era la misma y que yo no iba a poder firmar ese papel.
Manuel se quedó cayado y me pregunto que era lo que yo esperaba. Le dije: tú sabes que esta es tu familia y esta es tu casa. Su respuesta fue un gran silencio.
Luego me dijo: tú y yo ya ni nos comunicamos, no existe nada entre tú y yo. Y mi respuesta fue: No nos comunicamos porque tú entras y sales y no saludas. Yo te saludo y no contestas.
Me dijo que me había hecho mucho daño a mi, y que no quería provocarme más dolor. Que no quería que este proceso fuera más doloroso y problemático, y que no dañara a mis hijos.
Le contesté que el daño que él me había provocado ya no existía porque desde que yo había buscado a Dios todo mi dolor sanó, que mi Dios me ha fortalecido, me ha llenado de paz y de tranquilidad. Y que de mi parte no esperara más problemas, ni daños a nadie porque yo no los iba a provocar. Me pídió que llegaramos a algún acuerdo, y le pregunté sobre a que tipo de acuerdo quería llegar; volvió a quedar en silencio.
Me cambió de tema y luego me empezó a platicar de los niños, sobre su comportamiento y sobre algunos caprichos que han manifestado.
Platicamos un rato más de los niños y luego se despidió. No me insistió más con el tema.
En ese momento me fui a mi habitación a orar, a clamarle a mi Padre y decirle que esos papeles los pongo en su Diestra poderoso, a clamarle que me dé fortaleza para enfrentar su voluntad y a pedirle que me diera una palabra de aliento, durante mi oración claramente sentí que debías leer el salmo 18, por lo que abrí mi biblia y me encontré con estas palabras maravillosas que me tranquilizaron mucho:
118:1¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo diga la familia de Aarón: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor!
Reconocimiento de la ayuda recibida
118:5 En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó dándome un alivio. El Señor está conmigo: no temeré; ¿qué podrán hacerme los hombres? El Señor está conmigo y me ayuda: yo veré derrotados a mis adversarios. Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.
Todos los paganos me rodearon, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon por todas partes, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon como avispas, ardían como fuego en las espinas, pero yo los derroté en el nombre del Señor. Me empujaron con violencia para derribarme, pero el Señor vino en mi ayuda.
El Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. Un grito de alegría y de victoria resuena en las carpas de los justos:
"La mano del Señor hace proezas, la mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas". No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor. El Señor me castigó duramente, pero no me entregó a la muerte.
Entrada solemne en el Santuario
118:19 "Abran las puertas de la justicia y entraré para dar gracias al Señor". "Esta es la puerta del Señor: sólo los justos entran por ella". Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.
La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Este es el día que hizo el Señor:
alegrémonos y regocijémonos en él. Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y él nos ilumina. "Ordenen una procesión con ramas frondosas hasta los ángulos del altar".
Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias; Dios mío, yo te glorifico. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!
Luego de leer estas bellas palabras de victoria de mi Señor quedé con mucha paz interna.
Los días han transcurrido, y lo único que veo por parte de Manuel, es el deseo de querer llevar una relación un poco más “cordial”
El martes pasado me llamó para pedirme que le prestara un momentito a los niños, llegó a casa por ellos y mi sorpresa fue que no se los llevó como acostumbra a hacerlo, sino se quedó a jugar en casa con ellos. Mis hijos la pasaron muy bien, mientras escuchaba las risas, los gritos y los veía correr por toda la casa, solo daba gracias a Dios, porque esas risas y esos gritos por toda la casa me hicieron recordar aquellos días que éramos la familia mas feliz que existía, pero también daba gracias a Dios por ese momento, porque sé que lo volveremos a ser.
En ti Confío mi Señor! Tu conoces mis pensamientos, tu conoces los anhelos de mi corazón, Tu sabes cuanta fe en ti tengo y en la certeza de que tu restaurarás mi matrimonio. Y entonces yo diré: “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular”
Porque muchas veces quisiste entrar a mi casa, y muchas mas te cerramos la puerta mi Señor, pero a partir de ahora, eres tu la piedra angular!, eres tu esa roca sobre la cual mi hogar esta edificándose.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



